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Mes cero: ¡Quiero quedar embarazada!

Es chistoso, muchas veces pensamos que las cosas pueden pasar conforme las planeamos, desafortunadamente aunque somos súper mujeres, no siempre es así. En este post les contaré un poco de mi experiencia y de cómo aprendí que los tiempos siempre son perfectos.

Les cuento mi caso porque hay varias mujeres que han pasado o podrían pasar por una situación como la mía, y creo en la importancia de empezar a normalizar el tema. ¿A qué me refiero con normalizar el tema? No es un tabú o algo raro tardarte mucho en embarazarte y/o buscar ayuda para lograrlo.

No sé ustedes pero cada vez que escuchaba a alguna amiga, prima o conocida embarazada, siempre decían cosas como: “Uy nos pegó de volada”, “Nada más me dejé de cuidar, y luego luego”. Si no es tu caso, bloquea esto de tu programación, porque luego te sientes súper extraña si no te pasa de esa manera. ¡Qué bendición las que sí han podido de forma rápida! pero no pasa nada si no es así.

Sucede que allá afuera en las conversaciones que no se tienen existe un mar de parejas pasando por un proceso diferente, ¡pero casi nadie te cuenta!, vivimos en una sociedad donde le hacemos pensar a las mujeres que esto es algo malo o anormal. En México “El tema de la infertilidad, aún en estos días, sigue siendo un asunto difícil de tratar, tanto para quienes la padecen como para quienes rodean a la pareja. Es un asunto delicado, y al mismo tiempo es más común de lo que piensas. Se define como infertilidad la incapacidad de una pareja para concebir después de 12 meses de mantener relaciones sexuales de manera frecuente sin utilizar métodos de planificación familiar.” Fuente Forbes.com.mx Desde antes de empezar a buscar embarazarme, sabía que tenía ovario poliquístico, algo muy común y súper tratable en las mujeres. Si está en tus planes embarazarte pronto, no dejes de visitar a tu ginecólogo, pide una revisión y consejos para esto. Lo que mi médico me explicó se resume de la siguiente manera: en vez de ovular cada mes, los folículos que contienen los óvulos se enquistan y no se desarrolla para salir del ovario. Desde el principio supe que iba a necesitar asistencia. Sin embargo nunca me imaginé aprender tanto en esta búsqueda por empezar una familia.

Primero pasamos aproximadamente de 6 a 8 meses intentando lo que llamo Plan A, con ayuda de medicamentos para ovular y monitoreo de ultrasonidos, se lleva a cabo “coito programado” (por cierto, siempre me chocó ese término). Después llegó el momento de pasar a plan B: Inseminación artificial; en este método lo que se hace es tomar el mismo procedimiento del plan A con la diferencia de dos factores: Primero, la capacitación espermática, es cuando preparan al esperma para que nade mucho más rápido y sean más fuertes. Ya con la muestra de esperma capacitada siguió la inseminación, ésta consiste en acercar la muestra al cérvix de la mujer a través de un catéter. Lo sé, suena horrible pero la verdad no se siente casi nada. Es súper común y poco invasivo. En pocas palabras, acercan al esperma lo más posible al óvulo, esperando que se encuentren en las trompas de falopio. Pasamos por 4 intentos de inseminación los cuales no fueron exitosos.

Era momento de pasar al plan C: Fertilización in Vitro. Cuando llegué a este punto, debo confesar que estaba muy emocionada porque pronto iba a llegar al tratamiento definitivo, pero también nerviosa porque en mi mente ya no habían más opciones. Sinceramente durante todo el proceso y las diferentes etapas, pasas por momentos fuertes y cada vez que menstrúas sientes feo. Hay muchos estudios de sangre y muchas cosas más en el inter de todo esto que te estoy resumiendo. Pero ¿sabes qué es lo mejor de todo? ¡Vivimos en el siglo XXI! ¡Hay muchísimas alternativas y grandes médicos! El proceso que pases cada vez te va a acercar más a la maravilla de ser mamá, ¡ no hay esfuerzo que no haya valido la pena, pero por mucho!

Regresando al Plan C, no soy médico y mi intención no es darles una cátedra de qué es cada tratamiento de reproducción asistida, pero al menos se los pongo en mis palabras. En la fertilización in vitro, toman una muestra de esperma de tu pareja y la capacitan. Por otro lado, después de haber hecho una estimulación hormonal, se hace una extracción de óvulos; cuando se tienen los mejores óvulos y los mejores espermas, en un laboratorio los unen en un platito donde se encuentran y fertilizan. Todo esto sucede fuera de tu cuerpo; cuando se haya dado la fertilización, se hace una implantación del embrión o embriones dentro de tu útero. Sé que suena súper extraño y poco “espontáneo” pero para mí es el mejor invento del mundo, sin él no podría estar disfrutando de mi quinto mes de embarazo.

Para concluir, efectivamente hay mujeres afortunadas que se embarazan de forma rápida, pero si no eres de esas ¡no te traumes!, 3 de cada 10 parejas en México buscan ayuda para empezar una familia, pero como te comenté no mucha gente lo dice y respeto eso, mi intención es ayudar a normalizar el tema. Si hubiera podido platicar de esto desde el principio con más gente con experiencia en estos procedimientos, sin duda me hubiera ayudado mucho.
Vivimos en una sociedad donde queremos todo con resultados inmediatos. Sólo recuerda: las cosas que más valoramos en la vida, son por las que más se ha luchado.

Espero le sirva este texto a alguna de ustedes. Con cariño, Camila.

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