Menú

Nuestro Blog

Mes dos

Si ya has estado embarazada sabes que el mes dos empieza en la semana 8, y sino, pues bueno, así lo consideran los doctores.

En este mes tuve la fortuna de no sentir náuseas, solamente cansancio muy fuerte por las tardes. Un cansancio que te vence y se apodera de ti. Mi consejo si es tu primer embarazo: aprovéchalo y ¡duerme!, porque sin duda, después es mucho más difícil. Este cansancio tiene que ver con los altos niveles de progesterona que genera tu cuerpo con el fin de que tu bebe esté bien protegido.

Estando embarazada, leí en algunas páginas y aplicaciones, que este sueño era considerado un mecanismo de defensa para la madre, al estar cansada tienden a buscar reposo y así no exponerse a situaciones peligrosas. ¿Qué tal?, ¿a poco no la naturaleza y nuestro cuerpo es increíble? lo mismo para las náuseas y la altísima sensibilidad a los olores que se generan en este mes.

Yo soy fanática de los champiñones y de la carne, en particular estos dos olores no pude tolerarlos todo el mes 2 y 3 del embarazo. Algo padrísimo también del mes 2, es que el tamaño de tu bebé ya es de alguna fruta o semilla que ya ubicas. En la semana 8 es del tamaño de un frijolito, en la 9 de una uva y en la 10 de un limón.

Sin embargo, a mí me pasó que me sentía sumamente inflamada, con mucha colitis (esto también a causa de los altos niveles de progesterona), tu intestino se vuelve más lento para asegurar que absorba todos los nutrientes de los alimentos que le das a tu bebé. Ojo: no creas que necesitas comer por 2, esto es un mito viejo, que en mi opinión solo justificaba “dejarse ir” demasiado. Te recomendamos consultar con tu médico, pero en esta etapa del embarazo por lo general solamente se necesitan 300 calorías adicionales. Con una taza de avena, un plátano, un puño de almendras, un yogurt con granola, 150 gramos de pollo puedes obtenerlos.

En fin, puedes sentir que ya se te marca un poquito la panza, pero muchas veces es esta inflamación. Pero de todas formas se siente padre empezar a notar estos síntomas o cambios en el cuerpo que solamente nos recuerdan que tenemos vida dentro de nosotras.

Te recomiendo mucho que las calorías adicionales que le des a tu cuerpo sean de calidad, es decir, de alimentos nutritivos. Piensa que todo lo que le metes a tu cuerpo es gasolina para formar los órganos y huesos de ese pequeñito o pequeñita que viene en camino. También tener una nutrición balanceada ayudará que tampoco te debilites durante y después del parto. Súper importante: No olvides tu ácido fólico.

A echarle ganas a este segundo mes, que se pasa de volada, en menos de lo que te imagines ya estarás con tu pancita preciosa y sintiéndote mucho mejor.

Banner nombres